Terapia de Reemplazo Hormonal

¿Qué es la Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH)?

Es un tratamiento médico que busca sustituir la falta o escases de estrógeno y/o progesterona para aliviar los síntomas menopáusicos, que es utilizado principalmente en los casos de menopausia precoz (antes de los 40 años), menopausia quirúrgica y/o cuando los síntomas menopáusicos son graves. La TRH también puede ser utilizada, aunque en menor medida, por mujeres que atraviesan la postmenopausia.

El estrógeno y la progesterona son hormonas femeninas producidas por los ovarios. Cuando una mujer transita la menopausia sus ovarios dejan de producir cantidades adecuadas de estas hormonas. La finalidad de la TRH es administrar estrógenos y/o progesterona para complementar al cuerpo con niveles apropiados de estas hormonas.

¿Cuáles son los tipos de Terapia de Reemplazo Hormonal?

La Terapia de Reemplazo Hormonal puede utilizar una combinación de estrógeno y progesterona o solo estrógeno.

La Progestina (un progestágeno sintético con efectos progestínicos similares a la progesterona) se incluye en el tratamiento para la prevención del cáncer de útero en las mujeres que no han tenido una histerectomía (extirpación quirúrgica del útero). Es decir, que la progesterona es usada junto con el estrógeno en las mujeres que aún tienen su útero.

Si estas mujeres realizan la TRH sin la progesterona, el estrógeno puede aumentar el riesgo de contraer cáncer de endometrio (el revestimiento del útero). Cuando una mujer atraviesa sus años reproductivos, las células del endometrio se desprenden durante la menstruación. Cuando esto ya no sucede, el estrógeno puede causar un crecimiento excesivo de células en el útero, una condición que puede conducir al cáncer.

La progesterona reduce el riesgo de cáncer de endometrio. Las mujeres que han tenido una histerectomía (extirpación del útero a través de la cirugía) por lo general no necesitan tomar progesterona.

Generalmente tanto cuando se toma solo estrógeno como cuando se toma una combinación de estrógeno y progesterona se receta una pastilla o parche para todos los días. Aunque también pueden ser administrados de otras formas, como por ejemplo con una crema. Normalmente se prescribe las dosis más baja de terapia hormonal durante el menor tiempo posible para aliviar los síntomas de la menopausia y/o para prevenir la osteoporosis. Al igual que todos los medicamentos la Terapia de Reemplazo Hormonal debe ser re-evaluada cada año.

Como se mencionó anteriormente la TRH puede ser entregada al organismo por medio de pastillas, parches o cremas pero también puede suministrarse a través de DIU, anillos vaginales, geles o, más raramente, en inyecciones.

¿Por qué son importantes para el cuerpo el estrógeno y la progesterona?

Además de influir en las funciones puramente sexuales y de reproducción, como el engrosamiento del revestimiento del útero, preparándolo para la posible implantación de un óvulo fecundado, y mantener la vagina saludable, el estrógeno y la progesterona también influyen sobre el metabolismo de los huesos, de los músculos y de la piel, y ayuda a mantener niveles saludables de colesterol en la sangre.

Estrógenos

Los estrógenos originan la pigmentación de la piel (principalmente en las áreas como los pezones u la región genital) determinan la distribución de la grasa en el cuerpo e influyen en el deseo sexual o libido.  Pero uno de los aspectos más importante de los efectos de los estrógenos sobre el cuerpo es la influencia que tienen sobre el metabolismo de los huesos durante la edad reproductiva de la mujer.

Como ya se mencionó también influyen sobre el metabolismo de las grasas y del colesterol en sangre. Los estrógenos ayudan a que el colesterol en sangre no sea elevado, esto sucede entre los 15 y los 45 años, siendo el riesgo de contraer arterioesclerosis o infarto cardiaco muy bajo. Estas hormonas también ayudan a elevar el “colesterol bueno” o colesterol de alta densidad, lo que también reduce el riesgo de presentar un infarto.

Progesterona

Aparte de los efectos mencionados para la progesterona sobre el útero, esta hormona también afecta la parte glandular del seno, aumentando el tamaño de la glándula, principalmente en los días previos a la menstruación.

Además gracias a su efecto sobre el sistema nervioso y el cerebro influye sobre la temperatura del cuerpo, e incrementa la frecuencia de la ventilación pulmonar ya que estimula los centros respiratorios.

¿Qué síntomas de la menopausia puede aliviar la TRH?

Los principales síntomas que puede aliviar la terapia de reemplazo hormonal son los sofocos, la sequedad vaginal (que puede resultar en dolor durante el coito) y otros síntomas problemáticos de la menopausia tales como sequedad y picazón de la piel y sudores nocturnos entre otros.

La TRH también tiene otros beneficios como la reducción del riesgo de osteoporosis (reduciendo el riesgo de fracturas de huesos), la mejora del estado de ánimo y de la sensación general de bienestar mental, la disminución de la perdida de dientes y la reducción del riesgo de contraer cáncer de colon.

La TRH se da a menudo como un alivio a corto plazo (normalmente uno o dos años, por lo general menos de cinco) de los síntomas menopáusicos. Las mujeres más jóvenes con falla ovárica prematura o menopausia quirúrgica pueden usar la terapia de reemplazo hormonal durante muchos años, hasta la edad en que se espera que ocurra la menopausia natural.

IMPORTANTE. La Terapia de Reemplazo Hormonal puede incrementar el riesgo de ataques cardíacos, cáncer de seno, coágulos en los pulmones y las piernas y accidentes cerebrovasculares. Bajo ninguna circunstancia debe utilizarse la TRH sin indicación de un médico. La información aquí descripta es de carácter orientativo y no debe ser tomada como un sustituto del consejo médico.

Si piensas realizar Terapia de Reemplazo Hormonal es importante que lo hables con tu médico y  le informes si fumas, si has tenido cáncer en los senos o bultos, ataques cardiacos o accidentes cerebrovasculares, si tienes hipertensión, excesivo contenido de materia grasa en la sangre, colesterol alto, coágulos o diabetes. También debes ponerlo sobre aviso en caso de que debas realizar alguna cirugía.

Si ya estas realizando este tratamiento debes informarle a tu médico si tienes algunos de los siguientes efectos secundarios: dolor de cabeza intenso, tos con sangre, pérdida parcial o total de la visión, vómitos severos, mareos, problemas para hablar, dolor o pesadez en el tórax, dolor o adormecimiento de un brazo o una pierna.

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