Bochornos o Sofocos en la Menopausia: ¿Cómo Aliviarlos?

Mujer con sofocos en la menopausia

Sofocos en la menopausia. La menopausia como etapa en la vida de la mujer es un proceso natural, e inevitable, que se debe saber cómo llevar para que no resulte complicado y tortuoso tanto para la salud mental y física como para la vida diaria.

Esta etapa de la vida de las mujeres se caracteriza por la desaparición de la menstruación, y con ello el cese de la producción de hormonas femeninas (estrógenos y progesterona).

Durante la menopausia se producen una serie de cambios y, en algunos casos, pueden tener bastantes consecuencias a nivel físico y emocional. De las cuales una de ellas puede ser los bochornos o sofocos en la menopausia. Uno de los síntomas más comunes y característicos de esta etapa.

Menopausia y sofocos

Mujer menopáusica sufriendo un sofoco o bochorno

Como dijimos, si bien son diversos son los síntomas que pueden presentarse en esta fase de la vida de las mujeres, los bochornos son uno de los síntomas más particulares y comunes.

Tienen ciertas características que se explicarán en este artículo, y resulta importante que las mujeres las conozcan y se preparen para el caso de que puedan sufrirlos, de modo que sepan cómo actuar.

Según estudios realizados, se calcula que alrededor del 85% de las mujeres en los EEUU padecen sofocos de algún tipo cuando se acercan a la menopausia y durante los dos primeros años posteriores a ésta.

Además, entre el 20% y el 50% de estas mujeres siguen teniendo sofocos algunos años más.

No obstante, conforme pasa el tiempo la intensidad de este síntoma característico de la menopausia disminuye.

Los sofocos o bochornos en la menopausia por lo general duran solo un par de minutos. Sin embargo, en algunas mujeres los sofocos pueden durar hasta 30 minutos o inclusive más.

Pero… ¿Qué son exactamente los bochornos en la menopausia?

Los bochornos o sofocos son experimentados como una situación de calor repentino y muy intenso. El calor suele originarse en el pecho, y sube por los hombros, hacia la cara. Y normalmente veces van acompañados de sudoración, palpitaciones y rubor.

Los sofocos, debido a la incomodidad que producen en quienes los experimentan, son uno de los síntomas del climaterio más temidos. Y se calcula que los sufren 3 de 4 mujeres menopáusicas.

Causas de los sofocos ¿Por qué se producen los bochornos o sofocos en la menopausia?

Mujer en la menopausia con sofocos

Como dijimos antes, los sofocos son causados principalmente por los cambios hormonales de la menopausia, pero influye también el estilo de vida y el uso de ciertos medicamentos.

De este modo, las investigaciones al respecto señalan que los sofocos o bochornos en la menopausia están íntimamente relacionados con la pérdida de estrógenos en la mujer. Ya que la disminución de estas hormonas tiene un efecto directo en el hipotálamo, el cual es el encargado de controlar apetito, las hormonas sexuales, los ciclos de sueño y la “temperatura o calor corporal”.

La falta de estrógeno puede provocar que el hipotálamo tenga una especie de “confusión” y envié señales al cuerpo, que se manifiesten en forma de calor intenso; el cerebro a su vez responde a estas señales a través del sistema nervioso provocando efectos secundarios como la traspiración.

De este modo, por algún motivo, que no está del todo claro, la disminución en los niveles de estrógeno confunde al hipotálamo el cual lee erróneamente que la temperatura corporal es “alta”.

Y como vimos, el resultado es que el cerebro responde enviando una alerta general al corazón, los vasos sanguíneos y el sistema nervioso para “disminuir” esa alta temperatura corporal. El mensaje se entrega al instante, y el corazón comienza a bombear más rápido, los vasos sanguíneos se dilatan y las glándulas sudoríparas empiezan a liberar sudor.

Este mecanismo es la manera natural que tiene el cuerpo de impedir su “sobrecalentamiento” en épocas de calor, pero cuando se activa debido a una disminución de estrógeno, la respuesta del cerebro puede resultar muy incómoda y molesta.

La temperatura de la piel de algunas mujeres puede aumentar hasta 6 grados centígrados durante un sofoco.

Diagnóstico de los sofocos (bochornos)

Mujer adulta con sofoco o bochorno

Normalmente el diagnóstico de los sofocos se realiza mediante una descripción de los síntomas presentados.

No obstante, si hay sospechas de que puede deberse a una disminución de los niveles hormonales, se puede sugerir análisis de sangre para determinar con precisión si se está en una transición hacia la menopausia.

Síntomas relacionados y efectos secundarios

Mujer con síntomas de bochornos o sofocos en la menopausia

Generalmente las sensaciones de los bochornos o sofocos son calor intenso en el rostro y la parte superior del cuerpo, y en ocasiones se pueden sufrir nauseas, mareos, agitación, dolor de cabeza y hasta sensación de falta de aire.

Muchas mujeres sienten, justo antes de que llegue el sofoco, una sensación de escalofrío (que también puede darse al final del bochorno).

El efecto secundario más obvio de los sofocos es el sudor.

La cantidad de sudor que el cuerpo va a producir puede variar según la etapa o fase de la menopausia en que se encuentre la mujer, la dieta que tenga y los medicamentos que esté tomando.

En general cuando la transición entre la perimenopausia y la menopausia es muy rápida, se pueden esperar síntomas más severos, debido a que hay una disminución, y posterior cese de la producción de estrógenos, más acentuada y marcada.

Los sofocos también pueden producir otros síntomas relacionados como por ejemplo ansiedad en quienes los padecen debido a que son difíciles de predecir y no se sabe a ciencia cierta cuándo ocurrirán.

La mayoría de las mujeres experimentan sofocos leves o moderados, pero en aproximadamente un 10% o 15% de las mujeres que atraviesan la menopausia los sofocos son tan severos que es recomendable buscar atención médica.

Además, suelen ser particularmente graves después de la menopausia quirúrgica y de la menopausia inducida por quimioterapia.

En algunos casos los episodios pueden ser tan intensos y repentinos que se los puede confundir con un ataque al corazón.

También es importante tener en cuenta que en aquellas personas que fuman, los vasos sanguíneos pierden parte de su capacidad para irradiar calor, lo que puede hacer que los sofocos sean más severos.

Por otro lado, la irritabilidad y los cambios de humor pueden ser muy frecuentes, y en este sentido el apoyo del cónyuge o la pareja será siempre un pilar importante para que la mujer supere esta etapa sin ningún problema o complicación.

Asimismo, es muy importante cuidar la salud mental ya que puede tener repercusiones en el cuerpo, e incluso provocar problemas en el hogar debido a lo susceptible que se vuelve el carácter de la mujer en esta etapa de su vida.

¿Cuándo se presentan?

En general, en aproximadamente el 85% de las mujeres que sufren sofocos o bochornos, suelen presentarse algunos años antes de la menopausia, durante el climaterio, y también en la etapa posterior a la menopausia (postmenopausia). Y pueden darse de manera constante, cada cierto lapso de tiempo, o bien en pausas indefinidas.

Se estima que alrededor del 30% de las mujeres continúa teniendo bochornos o sofocos varios años después de alcanzada la menopausia.

Por otro lado, si bien es difícil predecir el momento de la aparición de los bochornos, suele ser bastante común que ocurran entre las 6 y las 8 de la mañana; y entre las 6 y las 10 de la noche.

Factores desencadenantes de los sofocos

Imagen de mujer padeciendo un sofoco

Como vimos antes, se cree que la principal causa de los sofocos o bochornos son esencialmente los cambios hormonales, no obstante, existen algunos factores que pueden desencadenarlos, y/o potenciarlos, como:

  • El consumo habitual y/o excesivo de alcohol.
  • El consumo habitual y/o excesivo de cafeína.
  • Las pastillas para adelgazar.
  • El hábito de fumar.
  • Las comidas picantes.
  • Entre otros.

Siempre es aconsejable evitar estos factores desencadenantes de los sofocos, especialmente si se ha llegado a la menopausia, o se está en el periodo previo a ella.

Tratamientos para los sofocos

Tratamientos para los sofocos o bochornos

Para paliar los sofocos existen diversos productos en el mercado. En general, si acudimos a nuestro médico de cabecera probablemente nos recomiende realizar una terapia de reemplazo hormonal. Con el objetivo de devolver el nivel hormonal “normal” a nuestro organismo.

También podemos recurrir a terapias naturales para lo cual se puede acudir al consumo de algunas hierbas que tienen ciertos niveles de fitoestrógenos (que son estrógenos vegetales naturales, similares a los generados por el cuerpo de las mujeres).

Sin embargo, es aconsejable siempre empezar con el método menos agresivo para tratar los síntomas menopáusicos. Ya que, si bien los sofocos están relacionados con los niveles bajos de estrógeno, existen otros factores que pueden provocarlos.

Los estudios demuestran que los medicamentos no siempre son útiles para tratar los sofocos. Y además siempre antes de iniciar una terapia de reemplazo hormonal, hay que hacer un análisis previo de cada caso en particular, ya que este tipo de terapia puede aumentar el riesgo de cáncer de mama, por lo cual no es recomendada para mujeres que han sido diagnosticadas con este tipo de cáncer y/o tengan factores de riesgo. En cuyo caso se suele probar primero con métodos más naturales y menos agresivos.

Terapia de reemplazo hormonal

Es cierto que esta terapia puede disminuir mucho los síntomas de la menopausia, pero como comentamos antes, conlleva ciertos riesgos, como el aumento de riesgo de accidentes cerebrovascular, derrames cerebrales, incontinencia urinaria, cáncer de mama, demencia y enfermedad de la vesícula biliar, entre otros riesgos potencialmente graves.

Es por ello que la mayoría de los especialistas recomiendan probar otras alternativas antes de iniciar la terapia de reemplazo hormonal. Pero en caso de ser necesaria, se sugiere siempre tomar la dosis más baja que ayude a aliviar los síntomas, y hacerlo durante el lapso de tiempo más breve que sea posible.

En todo caso el médico, antes de tomar una decisión, debe evaluar y analizar el historial médico y familiar, y adoptar todas las precauciones oportunas.

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina

Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina o ISRS son una clase de antidepresivos que comúnmente se utilizan para el tratamiento de la depresión. Sin embargo, existen estudios que indican su eficacia en el alivio de los sofocos.

Si es conveniente o no probar el uso de ISRS deberá evaluarlo el médico de cabecera, y analizar los pros y los contras, así como las circunstancias específicas, en cada caso en particular.

Otros medicamentos con receta

Según investigaciones realizadas algunos otros medicamentos que pueden aliviar los síntomas de los sofocos, además de otros síntomas menopáusicos, son:

  • Gabapentina (Gralise, Neurontin y otros): este medicamento anti-convulsivo resulta medianamente efectivo para disminuir los sofocos. No obstante, presenta algunos efectos secundarios como mareos, somnolencia y dolores de cabeza.
  • Clonidina (Kapvay, Catapres y otros): Este medicamento se puede administrar en parches o pastillas, y normalmente es usado para tratar la presión arterial alta. Sin embargo, existen evidencias de que puede brindar un cierto alivio a los síntomas producidos por los sofocos. Sus efectos secundarios suelen ser mareos, sequedad de boca, estreñimiento y somnolencia.

Recomendaciones naturales para aliviar los sofocos (bochornos) en la menopausia

Mujer tomando agua para aliviar un sofoco

Los bochornos suelen ser bastante incómodos cuando suceden durante el trabajo, reuniones o alguna otra actividad. Para prevenirlos y/o reducir su impacto es muy importante tomar en cuenta algunas recomendaciones:

  • No utilizar telas calientes como lana o seda, ya que éstas aumentan el calor en el cuerpo.
  • Siempre utilizar camisetas o camisas de cuello abierto.
  • Tratar de tener siempre un abanico a mano para refrescarse.
  • Usar sábanas de algodón.
  • Mantener agua fría a mano para poder beber y refrescarse por dentro.
  • Vestirse por capas para que sea fácil remover la ropa superior en caso de que el bochorno sea sofocante e intenso.
  • Ducharse antes de irse a dormir es muy recomendable, esto permite dormir más fresca y estar más tranquila en caso de que ocurra un bochorno o sofocos en la noche o al despertar.
  • Utilizar ropa de dormir liviana y cómoda para no sofocarse si aparecen los bochornos nocturnos.

Los bochornos o sofocos durante la noche suelen ser los más molestos e incómodos, por eso es necesario tomar precauciones, y en este sentido es muy recomendable tener un ventilador por las noches que de aire de manera indirecta.

También puede ser muy bueno el uso de aire acondicionado, y en este caso se recomienda utilizar un aire acondicionado por conductos, ya que la climatización por conductos ofrece un mejor rendimiento y se evita que impacte el frío de manera directa, previendo así que haga mal pero logrando mantenerse fresca durante toda la noche.

Además, si fuera necesario instalarlo, estos equipos se pueden esconder en el interior de falsos techos, consiguiendo un impacto visual más agradable.

Cambiar la dieta

Asimismo, el cuidado de la dieta es muy importante. Una dieta baja en grasas puede ayudar a prevenir los sofocos. Pero hay que tener en cuenta que se trata de tener una buena alimentación, pero no tanto de buscar adelgazar porque si bien perder peso – cuando se tiene exceso de peso – puede ayudar, si se está demasiado delgada se pueden empeorar los síntomas.

La relajación y la reducción del estrés

Cuando se tiene problemas para lidiar con el estrés, por ejemplo cuando una mujer ha sido sometida a tratamiento para el cáncer de mama, se pueden encontrar algunas técnicas que ayudarán a minimizar los efectos devastadores del estrés en el cuerpo, tales como:

  • Ejercicios de relajación.
  • Masajes.
  • Ejercicios de respiración.
  • Meditación.
  • Yoga.
  • Visualización.

Todo ello ayudará de manera indirecta a disminuir la aparición de sofocos o bochornos o al menos a hacerlos más llevaderos.

Ejercicio físico

Para aliviar la intensidad de los bochornos también es recomendable realizar ejercicio, ya que aumenta las cantidades de endorfinas y por tanto, además de ayudar a lidiar con los sofocos, ayuda también a combatir los demás efectos o síntomas de la menopausia.

Es recomendable hacer ejercicio físico durante 20-30 minutos todos los días, o al menos 3 o 4 veces por semana.

Puede ser caminar, correr, andar en bicicleta, u otra actividad que te agrade. No obstante, cabe aclarar que no es necesario realizar grandes esfuerzos; con 30 minutos de caminata notarás una gran diferencia.

Sin embargo, evita realizar ejercicio las 3 horas previas antes de irte a la cama, ya que ello puede incrementar las probabilidades de sufrir sudores nocturnos.

Cohosh negro

Esta es una opción popular para la disminución de los sofocos, aunque no hay evidencia suficiente que la avale.

Sin embargo, son muchas las mujeres que dicen que el Cohosh negro proporciona un alivio eficaz contra estos y otros síntomas de la menopausia, como las palpitaciones, la ansiedad y los dolores de cabeza.

Isoflavonas

Las isoflavonas se encuentran generalmente en las leguminosas como la soja y el trébol rojo.

Las dos isoflavonas de la soja involucradas en el alivio de los síntomas de la menopausia, como los sofocos, son la ginesteína y la daidzeína, también conocidos como fitoestrógenos.

El trébol rojo (o Trifolium pratense) contiene isoflavonas similares a la soja.

Vitamina E

Según algunos estudios la vitamina E puede ayudar a reducir la incidencia y gravedad de los sofocos y la sudoración nocturna durante la menopausia.

Puedes encontrarla en ciertos alimentos o bien conseguirla con suplementos.

Palabras finales…

Si bien los bochornos o sofocos en la menopausia son uno de los síntomas más desagradables, más extendidos y más temidos por las mujeres que llegan a la menopausia, cabe resaltar que resulta crucial enfrentarse a ellos, y a los otros síntomas de la menopausia, con optimismo y buena actitud, ya que eso ayudará sin duda alguna a sobrellevar mejor esta etapa.

 

Importante: Antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento es recomendable que concurras a un médico especialista para que te asesore de manera adecuada. No tomes esta información como reemplazo de diagnóstico ni tratamiento médico profesional.

 

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