Menopausia y Depresión

Durante la menopausia las mujeres tienen mayor riesgo de sufrir depresión. Se calcula que cerca del 80% de las mujeres que transitan la menopausia sufren episodios depresivos leves o moderados.

Causas de la depresión en la menopausia

Se cree que la depresión en la menopausia puede producirse por la disminución gradual en los niveles de estrógeno, lo que provoca cambios físicos y emocionales, que pueden producir los síntomas depresivos.

También es mayor la probabilidad de que se sufra depresión si antes se ha tenido depresión postparto o síndrome disfórico premenstrual.

Si bien se puede considerar a la disminución en los niveles de estrógeno el principal factor causante de la depresión, también se pueden mencionar otros factores que favorecen a la aparición de síntomas depresivos, tales como:

  • La imposibilidad de tener hijos.
  • Un ritmo de vida estresante.
  • Una mala relación de pareja.

Síntomas de la depresión en la menopausia

Debido a que los síntomas característicos de la depresión y de la menopausia son similares, puede suceder que se piense que los síntomas depresivos pueden ser parte natural del envejecimiento, y no se le dé el tratamiento necesario.

Los síntomas más característicos de la depresión en la menopausia son:

  • Estado de ánimo depresivo persistente.
  • Disminución del interés y del placer por las actividades antes placenteras.
  • Cambios en la alimentación.
  • Cambios en los patrones de sueño.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Pérdida de la memoria.
  • Sentimientos de culpa e inutilidad.
  • Irritabilidad.
  • Sentimientos de desesperanza.
  • Pensamientos de muerte o suicidio.

Tratamiento de la depresión en la menopausia

Los síntomas de la depresión son altamente tratables en cualquier etapa de la vida. Entre las principales opciones de tratamiento se hayan la psicoterapia y los medicamentos.

Psicoterapia

La terapia psicológica puede ser realizada sola o en combinación con medicamentos. Aquellas personas que padecen de depresión encuentran en la psicoterapia una gran ayuda que generalmente les permite controlar los síntomas depresivos.

Tanto la Terapia Cognitivo–Conductual como la Psicoterapia Interpersonal son muy eficaces para el tratamiento de la depresión.

La Terapia Cognitiva-Conductual intenta eliminar los pensamientos y los comportamientos negativos, desarrollando actitudes y patrones desde una perspectiva positiva.

La Terapia Interpersonal permite mejorar las habilidades de comunicación lo que reduce el estrés debido a mejores interacciones con los familiares y amigos.

Medicamentos y Terapia de Reemplazo Hormonal

Para aquellas mujeres que presentan cuadros depresivos moderados o graves los medicamentos antidepresivos pueden ser una buena opción. Es importante que siempre se consulte a un medico de confianza sobre el uso de este tipo de medicamentos.

Existen estudios que indican que la terapia de reemplazo hormonal puede ser de ayuda para combatir los síntomas de la depresión en la menopausia.

No obstante debes consultar con tu médico antes de realizar terapia de reemplazo hormonal, ya que esta contraindicada para mujeres con antecedentes de cáncer de mama, endometrio, enfermedades hepáticas activas, melanoma maligno, hemorragias uterinas y antecedentes de tromboflebitis.

Igualmente en aquellas mujeres con HTA severa, hepatopatía crónica, antecedentes de tromboflebitis superficial, trastornos convulsivos, tabaquismo y Leiomionas uterinos se debe evaluar cuidadosamente su utilización.

Depresión en la menopausia: Recomendaciones útiles

Además de utilizar la psicoterapia y la medicación como tratamientos para la depresión, es importante que tomes una serie de medidas o acciones que te ayudarán a mejorar tu calidad de vida y disminuir los síntomas depresivos:

  • Encuentra una actividad que te relaje, como el yoga o la meditación.
  • Evita tomar tranquilizantes.
  • Participa en salidas recreativas o pasatiempos que fomenten un sentido de logro.
  • Mantente conectado con tu familia y comunidad.
  • Busca apoyo emocional de amigos, familiares o un consejero profesional.
  • Mantén tu dormitorio fresco para prevenir sudores nocturnos.
  • Toma los medicamentos, vitaminas y minerales según lo prescrito por tu médico.
  • Haz ejercicio regularmente.